Participaron del acto el presidente de la República, Luis Lacalle Pou; el intendente de Tacuarembó, Wilson Ezquerra; el rector de la Universidad de la República (Udelar), Rodrigo Arim; el presidente de la Comisión Coordinadora del Interior (CCI), Rodney Colina; el director de la sede Tacuarembó del Centro Universitario Regional (Cenur) Noreste, Daniel Cal; el ex rector de la Udelar, Roberto Markarian; Andrea Fernández, arquitecta de la Dirección General de Obras de la Intendencia de Tacuarembó, entre otras autoridades nacionales, departamentales y universitarias.

Se trata de una obra impulsada por la Intendencia de Tacuarembó, realizada en cofinanciación con la Oficina de Planeamiento y Presupuesto (OPP), en el marco del Programa de Desarrollo y Gestión Subnacional donde también colabora el Banco Interamericano de Desarrollo. Es la primera residencia impulsada por un gobierno departamental en el país con estas características y espera alojar a 250 estudiantes y docentes terciarios de carreras de la Universidad de la República, Polo Tecnológico de UTU, Instituto de Formación Docente (IFD) y la Escuela de Enfermería, que llegan a Tacuarembó provenientes de otros departamentos, con un fuerte componente de estudiantes de la región Noreste y Centro (Artigas, Rivera, Cerro Largo, Durazno, Flores) así como estudiantes del interior del departamento de Tacuarembó.

Una apuesta a largo plazo

El rector Arim señaló que la inauguración de la primera Residencia Universitaria en Tacuarembó es un motivo de alegría y de festejo, por el desarrollo de la vida universitaria en el departamento y en clave regional y por la colaboración desde distintas instituciones como la Intendencia de Tacuarembó, la Udelar y otros actores que cooperan para poder hacer realidad el hogar estudiantil. Destacó que el edificio de la nueva residencia universitaria por sus características  «es único en el país». Asimismo resaltó que «va a potenciar a Tacuarembó en lo que ya es, un centro educativo, un lugar donde van a venir estudiantes de todo el Uruguay y quizás también del extranjero a radicarse al departamento para cursar algunas de las carreras que ya funcionan en el Centro y algunas otras que posiblemente se abrirán en los próximos años», subrayó.

Arim señaló que es un logro muy importante y que mirando hacia atrás se puede reconocer que «las apuestas a la vida universitaria y a la educación en general son una apuesta a largo plazo», apuntó. «Acá no funciona la rapidez como mecanismo de concreción, funciona sí la convicción y permanecer en las apuestas a largo plazo como esta», añadió.

Consideró que la concreción de la residencia universitaria es un ejemplo a seguir en otras partes del país. Recordó que la residencia surgió porque al instalarse nuevas carreras de la Udelar en Tacuarembó se detectó que había un problema de alojamiento en la ciudad para los estudiantes que venían de otras zonas del país. Destacó que la Intendencia de Tacuarembó a través de tres administraciones distintas se interesó en la propuesta y colaboró para concretar esta obra, un edificio que podrá alojar entre 200 y 250 estudiantes.

Sueños, esperanzas y necesidades públicas

El presidente de la República, Luis Lacalle Pou se refirió a que esta obra es fruto del trabajo de «dos rectores y dos intendentes que trasladaron proyecto y siguieron adelante». En este sentido, afirmó que habla en nombre del gobierno nacional en este acto «pero sería injusto si no dijera que en abril de 2019 se empezó la obra cuando era presidente el Dr. Tabaré Vazquez».

En este marco, señaló que los gobiernos administran recursos públicos pero «sobre todo administramos sueños, esperanzas y necesidades públicas». Además, dejó en claro que en nuestro país nadie tiene complejos refundacionales porque gobierne quien gobierne no se trata de cambiar lo que comenzó sino hacer más hincapié en una cosa u otra. Por eso es que el presidente cree tener la «obligación de reconocer que esta obra empezó hace bastante tiempo y esta administración nacional la continuó y la trató de terminar de la mejor manera».

Destacó la complementariedad del Instituto Nacional de Investigación Agropecuaria (INIA) y la Udelar que desde el territorio pensaron cuáles eran las necesidades a atender. Considera que estamos en una etapa muy democratizadora y de grandes oportunidades para el mundo y en particular para nuestro país, donde a partir de la educación presencial y la descentralización de la universidad pública podemos cumplir con el sueño de que quienes se críen en zonas de campaña o cualquier barrio puedan desarrollarse y progresar. «Está demostrado que cuando hay oportunidades cualquier uruguayo en cualquier rincón del país puede ser campeón del mundo de la disciplina que quiere si hace el esfuerzo», señaló. Por último, destacó con alegría este reencuentro en Tacuarembó y en este lugar «donde los gurises van a poder venir a quedarse». «Hay mucho para seguir haciendo juntos. Cuenten conmigo», concluyó.

Culminación de un sueño

El intendente Ezquerra agradeció a las autoridades de la Universidad, a los intendentes de los departamentos de Artigas y Cerro Largo, a los ediles y diputados departamentales, a los técnicos de OPP y directores de la Intendencia de Tacuarembó, escuelas y liceos del departamento, que concurrieron a acompañar el evento, así como a todos los presentes.

Señaló que la concreción de esta obra es la culminación de un sueño que nació en un viaje que realizó a España junto a los intendentes de Rocha y Rivera en aquel momento, invitados por la diputación de Barcelona. En ese viaje vieron un campus de una universidad con una residencia universitaria del primer mundo y surgió el pensamiento de «que bueno que sería esto para cortar las inequidades que tenemos en el norte del Uruguay, en este país que ha mirado siempre al sur mientras el norte ha quedado postergado». Añadió que en el norte siempre señalan la falta de oportunidades y las inequidades sociales que hacían que sus hijos no tuvieran las oportunidades de estudiar y proyectarse en la vida. «Esto viene a corregir de alguna manera esas inequidades, a generar un equilibrio», afirmó.

Entiende que hace ya unos años que el Uruguay se viene transformando en todos los sentidos, no solo en la educación sino también en la caminería, la mejora de las rutas nacionales, permitió a los jóvenes que llegaran a sus centros de estudio y también que los productores rurales pudieran llevar su producción a las ciudades. Resaltó que en lo que se refiere a la educación secundaria han tomado medidas para corregir estas inequidades, trasladan más de 500 jóvenes todos los días a sus centros de estudio para que puedan finalizar este nivel educativo y los estudiantes que no pueden viajar porque no tienen líneas de ómnibus pueden hacer uso de la residencia estudiantil. «Teníamos que dar un paso más, porque tenemos un hogar universitario en Montevideo pero no es suficiente», expresó. Señaló que el cupo de becas disponible no logra cubrir a todos los jóvenes que la necesitan, «y por eso esta realidad, por eso esta necesidad y por eso este sueño, no son caprichos, son necesidades planteadas por la ciudadanía», subrayó.

Agradeció «a todos los que fueron parte de esta obra digna del primer mundo, con todo el equipamiento para que los jóvenes puedan estudiar cómodamente». «En esta residencia universitaria van a estudiar todos los que quieran estudiar, habrá un costo para quienes pueden, otro para quienes menos pueden y no hay costo para quienes no pueden», añadió. Sostuvo que la residencia será regida por una comisión de becas con participación de los partidos políticos y representantes del gobierno comunal del departamento para dar garantías a todos porque «esto es de todos, no importa quien lo hizo, importa que se hizo con dinero del pueblo y lo tiene que disfrutar el pueblo y quienes más lo necesitan y menos puedan», expresó.

Importante obra

La arquitecta Andrea Fernández, quien estuvo a cargo de la supervisión de la obra por parte de la Intendencia de Tacuarembó, explicó que consiste en 3394 metros cuadrados de edificación en un predio de 6766 metros cuadrados totales identificados con el padrón 18521. Al entrar al hall principal de la residencia el espacio se divide en Ala A femenina y Ala B masculina. El edificio cuenta con una capacidad actual para 183 personas, que se distribuyen en 85 dormitorios, de una, dos y tres personas cada uno. Los servicios se repiten en tres niveles, planta baja, nivel 1 y nivel 2. La residencia universitaria posee tres salas de estudio, una de ellas equipada con pantalla led para clases y conferencias vía zoom, que se complementan con salas de estar y kitchenette y servicios higiénicos femeninos y masculinos accesibles en los tres niveles así como en el salón principal y el comedor. El edificio cuenta también con un sector de lavadero con máquinas para lavar y secar y una terraza semitechada en el nivel dos. A estos servicios se suman oficinas, depósitos, sala de calderas y tanques de agua.

Una galería techada conecta este bloque con el sector del comedor, el que cuenta con un área de cocina, cámara de frío, despensa, vestidor de personal,taller de mantenimiento y patio de servicio.  Los espacios exteriores incluyen los jardines perimetrales y las canchas deportivas (una multiuso para básquetbol, fútbol, voley y handbol y otra de mayor tamaño en césped para fútbol).

El patio posterior cuenta con equipamiento de mesas y bancos, mesa de ping pong, parrillero y bebedero, bicicleteros techados y estacionamientos. Destacó que el edificio está totalmente equipado, los dormitorios ya poseen camas con colchón y almohada, placard con caja de seguridad para cada huésped, espacio para colocar un frigobar en la habitación en caso de así desearlo, pupitres con luminarias, sillas y aberturas con persianas. Las habitaciones también cuentan con equipamiento de sillones, mesas y sillas, televisores, heladeras y microondas.

Resaltó que todo el edificio resulta accesible ya que tiene rampas al exterior, un ascensor que conecta los tres niveles, conectividad en todo el edificio y áreas exteriores con señal de wi-fi. Todas las habitaciones se climatizan a través de equipos de aire acondicionado. En la azotea se ubica el equipo central de los aires acondicionados y los paneles solares que junto al sistema de caldera brindan el agua caliente sanitaria. Los usuarios de la residencia universitaria tendrán una tarjeta registrada a su nombre para el acceso al edificio, tanto por la puerta principal como por el estacionamiento. El edificio cuenta con sistema de video vigilancia con cámaras al exterior, y en el interior.

Para finalizar, resaltó que «este tipo de obras traspasan períodos de gobierno, la residencia universitaria fue el resultado de un proceso que abarcó casi siete años por lo que involucró a autoridades departamentales de varios períodos».

Tacuarembó es una opción para estudiar

El director de la sede Tacuarembó destacó que desde hace algunos años, Tacuarembó es considerado un lugar para estudiar y desarrollarse profesionalmente. Hoy tanto al interior de la Universidad como en el resto del país ya hay una visualización de este crecimiento y remarcó que en el departamento hay carreras que son únicas para estudiar. En esta línea, «esta opción de tener una residencia es un elemento atractivo para la presencia de estudiantes de todo el país que va a contribuir al crecimiento». Además, destacó que el campus interinstitucional donde se encuentra la sede de Tacuarembó permite «la posibilidad de investigación e innovación y el relacionamiento con el sistema educativo público terciario». Ahora con la existencia de la Residencia Universitaria considera que «se consolide esta visión de que Tacuarembó es un lugar donde se puede pensar como opción para estudiar y trabajar en distintas áreas del conocimiento porque hay demanda de referentes para que le den continuidad a este proceso», remarcó.

 

Residencia Universitaria en Tacuarembó. Fotos: Comunicación sede Tacuarembó Cenur Noreste
Residencia Universitaria en Tacuarembó. Fotos: Comunicación sede Tacuarembó Cenur Noreste
Residencia Universitaria en Tacuarembó. Fotos: Comunicación sede Tacuarembó Cenur Noreste
Residencia Universitaria en Tacuarembó. Fotos: Comunicación sede Tacuarembó Cenur Noreste

Residencia Universitaria en Tacuarembó. Fotos: Comunicación sede Tacuarembó Cenur Noreste

Residencia Universitaria en Tacuarembó. Fotos: Comunicación sede Tacuarembó Cenur Noreste

Residencia Universitaria en Tacuarembó. Fotos: Comunicación sede Tacuarembó Cenur Noreste

Residencia Universitaria en Tacuarembó. Fotos: Comunicación sede Tacuarembó Cenur Noreste

Residencia Universitaria en Tacuarembó. Fotos: Comunicación sede Tacuarembó Cenur Noreste

Residencia Universitaria en Tacuarembó. Fotos: Comunicación sede Tacuarembó Cenur Noreste

Residencia Universitaria en Tacuarembó. Fotos: Comunicación sede Tacuarembó Cenur Noreste

Residencia Universitaria en Tacuarembó. Fotos: Comunicación sede Tacuarembó Cenur Noreste

Residencia Universitaria en Tacuarembó. Fotos: Comunicación sede Tacuarembó Cenur Noreste

Residencia Universitaria en Tacuarembó. Fotos: Comunicación sede Tacuarembó Cenur Noreste

Residencia Universitaria en Tacuarembó. Fotos: Comunicación sede Tacuarembó Cenur Noreste

Residencia Universitaria en Tacuarembó. Fotos: Comunicación sede Tacuarembó Cenur Noreste

Residencia Universitaria en Tacuarembó. Fotos: Comunicación sede Tacuarembó Cenur Noreste

Residencia Universitaria en Tacuarembó. Fotos: Comunicación sede Tacuarembó Cenur Noreste

Residencia Universitaria en Tacuarembó. Fotos: Comunicación sede Tacuarembó Cenur Noreste